Inicio/Sofás/Sofás a medida

Sofás a medida

Cuando pensamos en un sofá, nos viene a la cabeza infinidad de variaciones, como chaise  longue, motores, arcón, terminales, brazos con arcón etc… Pero ¿Y si incluso dentro de todo esto pudieras hacerlo totalmente adaptado a tus gustos y necesidades sin el problema de tener que elegir un único modelo en el que seguro, habrá algo que te guste, pero algo también que no encaje?

Lo mejor de los sofás a medida es que solo tienes que tener claro qué quieres y cómo lo quieres.
Todo lo demás lo hacemos nosotros.

Puedes elegir entre muchas medidas dentro de un mismo modelo, puede gustarte un sofá por su composición entera, pero no encajarte la media de los brazos porque necesitas mas espacio en la sentada, pero menos en los laterales, en este caso ya no tendrás que buscar otro modelo, puedes reducir a la medida que necesites los brazos en este caso, y muchas combinaciones más.

Puedes modificar medidas de sentadas, de brazos, de cabezales, altura de sofá, incluir brazos de un modelo a otro…

Para conseguir una buena compra, debemos tener en cuenta varios factores a la hora de personalización de medidas:

1. Medida de las personas que utilizaran el sofá

Parece algo obvio, pero es importante tenerlo en cuenta, ya que gracias a la posibilidad de poder realizar totalmente a medida tu sofá, hay muchas variantes a la hora de elegir que pueden hacerte sentir mucho mas cómodo. De esta manera, por ejemplo, si hablamos de una persona alta podemos poner los cabezales de nuestro sofá más altos, las patas más altas para que la persona pueda apoyar los pies en el suelo a una altura más cómoda.

2. Numero de personas que usaran el sofá

Para poder calcular según nuestras necesidades cuantas plazas necesitamos, si necesitamos motor, power lift, extraíbles o un sofá fijo, todo en función del número de personas, características y preferencias.

3. Tener claro el espacio del que disponemos:

Es algo muy importante a la hora de sentirnos cómodos con nuestro sofá. Tenemos que tener en cuenta en primer lugar el espacio del que disponemos, ya que en instalaciones grandes los sofás pueden parecer incluso pequeños, pero al instalarlos en nuestra vivienda pueden quitarnos más espacio del que teníamos pensado o nos gustaría.